Los sistemas fijos de acceso radio punto a multipunto constituyen una forma rápida y flexible respecto a las soluciones basadas en cable para proporcionar servicios digitales de banda ancha. Las nuevas licencias concedidas recientemente por Fomento en las bandas de 3,4 a 3,6 GHz y 24,5 a 26,5 GHz permitirán acceder a los usuarios a través del llamado bucle local inalámbrico (WLL, Wireless Local Loop). Entre las distintas soluciones de acceso inalámbrico destacan los sistemas FWA (Fixed Wireless Access) y LMDS/MVDS (Local Multipoint Distribution Service / Microwave Video Distribution System). Los primeros están pensados principalmente para proporcionar servicios tales como telefonía, acceso a Internet, videoconferencia o interconexión de redes privadas y son objeto de las licencias de Fomento. En cambio, los segundos surgen para facilitar el despliegue de las redes de los operadores de cable y permiten servicios digitales bidireccionales de vídeo y datos en las bandas de 27,5 a 29,5 GHz ó 40,5 a 42,5 GHz. En todos ellos, la arquitectura del sistema consiste en una serie de estaciones base interconectadas entre sí y con el centro de control de red por medio de cable o radioenlaces, las cuales dan servicio a una serie de abonados fijos distribuidos por el interior de celdas de radio variable.
A la hora de realizar la planificación y despliegue de un sistema inalámbrico punto a multipunto existen varios factores que deben tenerse en cuenta: zona geográfica y orografía del terreno, densidad de abonados y consumo de tráfico, calidad de servicio requerida, balance de potencias del enlace radio, tamaño y número de celdas, emplazamiento de estaciones base, reutilización de frecuencias, coste del sistema, etc. A continuación pasaremos a comentarlos más en detalle.